¿Caminar da más ideas? En Stanford ayudó a inventar usos nuevos, pero no a acertar un acertijo
En 2014, dos investigadores de Stanford pidieron a estudiantes inventar usos para un objeto, sentados y andando. Con las ideas mejoraron; con acertar una palabra, no. Dos estudios posteriores dieron resultados mixtos. Y un paseo de 10 minutos.

Una sala pequeña, una cinta de correr mirando a una pared en blanco y un objeto de todos los días, un botón, por ejemplo. La consigna: durante cuatro minutos, di en voz alta todos los usos distintos que se te ocurran. Así empezó uno de los experimentos de creatividad más citados de Stanford. Los participantes lo hacían primero sentados y luego andando.
Desde que se publicó, en 2014, se repite que caminar da ideas. Pero el estudio dice algo más fino.
Qué se midió
Los psicólogos Marily Oppezzo y Daniel Schwartz hicieron cuatro experimentos con entre 40 y 48 personas cada uno, casi todas universitarias. En el primero, 48 estudiantes hicieron dos pruebas, sentados y caminando a un paso cómodo. En la primera había que inventar usos originales para un objeto. En la segunda, adivinar la única palabra que une otras tres, como «queso» con casa, suizo y pastel.
En la primera prueba, casi 8 de cada 10 fueron más creativos caminando. En la segunda, caminar empeoró un poco el resultado: menos de 1 de cada 4 mejoró. Es decir, caminar ayudó a soltar muchas ideas distintas y no ayudó, o estorbó un poco, a resolver un problema con una sola respuesta correcta. El titular famoso se queda con la parte bonita.
En los otros experimentos, el efecto siguió un rato después de volver a sentarse, y caminar al aire libre también ayudó. Quienes hicieron el mismo recorrido sentados en una silla de ruedas empujada por otra persona quedaron por detrás de los que caminaban, así que mirar el paisaje no bastaba.
Lo que pasó después
Los propios autores admiten límites: pocas personas y, en dos experimentos, quien dirigía sabía en qué condición estaba cada una. Tampoco saben por qué caminar ayuda.
Un estudio de 2018 con 32 universitarios no vio diferencias entre caminar, escuchar música y quedarse sentado. Otro de 2021, con bicicleta estática, vio algo de mejora en una medida y nada en otra. El efecto no se ha confirmado de forma limpia fuera de su laboratorio, aunque tampoco se ha desmontado.
Dicho claro: caminar puede ayudar a soltar ideas en ciertas tareas, pero depende de qué midas.
Ejercicio de hoy · 10 min
Pruébalo hoy (10 minutos).
- Escribe una pregunta abierta sobre algo que te ocupa, de las que tienen muchas respuestas posibles, como «¿de cuántas maneras puedo contar mejor lo que hago?». Sal a caminar unos seis minutos, sin el móvil en la mano, pensándola en voz alta si puedes. Al volver, escribe todas las ideas que recuerdes, también las malas, y cuéntalas.
- Otro día, haz lo mismo sentado y compara cuántas ideas salieron.
Es una prueba de uno solo: una pista, no una prueba. Si caminar te cuesta, hazlo a tu ritmo.
Fuentes
- Oppezzo, M. y Schwartz, D. L. (2014). Give Your Ideas Some Legs: The Positive Effect of Walking on Creative Thinking. Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 40(4), 1142-1152.
- Frith, E. y Loprinzi, P. D. (2018). Experimental effects of acute exercise and music listening on cognitive creativity. Physiology & Behavior, 191, 21-28.
- Aga, K. et al. (2021). The Effect of Acute Aerobic Exercise on Divergent and Convergent Thinking and Its Influence by Mood. Brain Sciences.
Fuentes citadas
- Journal of Experimental Psychology: Learning, Memory, and Cognition, 40(4), 1142-1152Give Your Ideas Some Legs: The Positive Effect of Walking on Creative Thinking (Oppezzo y Schwartz) (se abre en otra pestaña)
- Physiology & Behavior, 191, 21-28Experimental effects of acute exercise and music listening on cognitive creativity (Frith y Loprinzi) (se abre en otra pestaña)
- Brain SciencesThe Effect of Acute Aerobic Exercise on Divergent and Convergent Thinking and Its Influence by Mood (Aga et al.) (se abre en otra pestaña)



