Un hospital puso el agua a mano en todas sus neveras y vendió más: lo que prueba y lo que no
En 2010, la cafetería del Massachusetts General Hospital puso círculos de colores a la comida y, tres meses después, el agua en todas las neveras. Las ventas de agua subieron, pero los cambios llegaron seguidos y sin un control estricto. Un ejercicio de 7 minutos.

En marzo de 2010, quien entraba en la cafetería principal del Massachusetts General Hospital, en Boston, empezó a ver un círculo de color junto a cada plato y cada bebida. Verde, lo más sano. Amarillo, lo intermedio. Rojo, lo que menos convenía. Un semáforo para la comida.
Tres meses después, el hospital hizo otro cambio. El agua embotellada, que antes solo estaba en dos neveras apartadas, apareció en todas. Las bebidas verdes se pusieron a la altura de los ojos y las patatas fritas, rojas, en los estantes de abajo.
Nadie obligó a nadie a nada. Simplemente, lo sano quedaba más a mano.
Qué pasó con las compras
Con solo los círculos de colores, las ventas de refrescos azucarados y otras bebidas rojas bajaron. Con el segundo cambio bajaron más, y las ventas de agua embotellada subieron algo más de una cuarta parte. Esa subida no se vio en otras dos cafeterías del mismo hospital que no tocaron nada.
Dos años después, el mismo equipo miró lo que compraban miles de trabajadores con su tarjeta de empleado. Cada compra tenía, de media, un 6 % menos de calorías que antes. Casi todo el descenso venía de los productos rojos.
Lo que no demuestra
Los propios autores lo dicen. No hubo una cafetería de control como en un experimento de los buenos, solo algunas comparaciones. Los círculos y el cambio de sitio llegaron uno detrás de otro, así que no se puede separar lo que hizo cada cosa. Y no sabemos si lo comprado se comió.
Hay más motivos para ir con calma. En 2025, un experimento en una empresa de Shanghái, con 153 personas durante 12 semanas, no vio cambios en lo que comían con un semáforo distinto al de Boston. Y un nuevo análisis de 2022 sobre este tipo de «empujoncitos» concluyó que, al corregir que se publican más los estudios que salen bien, el efecto medio se quedaba casi en nada.
Lo que sí queda es una idea útil: cambiar lo que tienes delante cuesta menos que cambiar tu fuerza de voluntad. Pero las cifras de Boston cuentan compras, no la salud de nadie.
Ejercicio de hoy · 7 min
Pruébalo hoy (7 minutos).
- Elige un hábito pequeño que quieras empujar, como beber más agua.
- Pon a la vista lo que quieres más, por ejemplo una botella llena sobre la mesa, y aparta lo que quieres menos a un estante bajo o a otra habitación. Apunta cuántas veces lo haces hoy.
Cuenta otra vez dentro de una semana, sin juzgarte. Es un ejercicio mío, inspirado en el estudio. Nadie lo ha probado en casas u oficinas.
Fuentes
- Thorndike, A. N., Sonnenberg, L., Riis, J., Barraclough, S. y Levy, D. E. (2012). A 2-phase labeling and choice architecture intervention to improve healthy food and beverage choices. American Journal of Public Health, 102(3), 527-533.
- Thorndike, A. N., Gelsomin, E. D., McCurley, J. L. y Levy, D. E. (2019). Calories purchased by hospital employees after implementation of a cafeteria traffic light-labeling and choice architecture program. JAMA Network Open, 2(7), e196789.
- Liu, H. et al. (2025). Traffic light labels and dietary behavior change: a randomized clinical trial. JAMA Network Open, 8(5), e2510894.
- Maier, M. et al. (2022). No evidence for nudging after adjusting for publication bias. PNAS, 119(31), e2200300119.
Fuentes citadas
- American Journal of Public Health 102(3), 527-533A 2-phase labeling and choice architecture intervention to improve healthy food and beverage choices (Thorndike et al.) (se abre en otra pestaña)
- JAMA Network Open 2(7), e196789Calories Purchased by Hospital Employees After Implementation of a Cafeteria Traffic Light-Labeling and Choice Architecture Program (Thorndike et al.) (se abre en otra pestaña)
- JAMA Network Open 8(5), e2510894Traffic Light Labels and Dietary Behavior Change: A Randomized Clinical Trial (Liu et al.) (se abre en otra pestaña)
- Proceedings of the National Academy of Sciences 119(31), e2200300119No evidence for nudging after adjusting for publication bias (Maier et al.) (se abre en otra pestaña)



