Tras fallar un test, una frase amable hizo que estudiaran más: 5 minutos frente a 3 sin ella
En un experimento de 2012, 86 universitarios hicieron un test de vocabulario pensado para fallar. Los que leyeron una frase que les pedía no ser tan duros consigo mismos estudiaron más después. No se comparó con machacarse. Un ejercicio de 6 minutos.
