Cinco minutos de suspiros al día animaron algo más que cinco minutos de meditación, en un estudio pequeño
En Stanford, 108 voluntarios hicieron 5 minutos diarios de respiración o de meditación durante un mes. Todos se sintieron mejor; los del suspiro, un poco más de ánimo. Fue un estudio pequeño y sin grupo que no hiciera nada. Un ejercicio de 5 minutos.
