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Historias y datos para emprender

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A los 16 apuntaba cada dólar en un cuaderno; a los 32 dominaba el petróleo de su ciudad. ¿Fue por eso?

Era John D. Rockefeller y, a los 16 años, anotaba cada gasto en un cuaderno. En 1872, con 32, su compañía se había quedado con al menos 21 de las 26 refinerías de petróleo de Cleveland. ¿Fue por el hábito, el talento o los privilegios con los ferrocarriles? Y qué dijo el Supremo en 1911.

Por Redacción engelsarce.comActualizada el 5 min de lectura
Fotografía histórica de 1889 de una refinería de Standard Oil en la zona de The Flats, Cleveland: tanques, chimeneas y humo sobre el valle industrial. Foto de archivo.
Imagen: Autor desconocido (colección vía DPLA) / Wikimedia Commons · Dominio público

En septiembre de 1855, John D. Rockefeller tenía 16 años y trabajaba de ayudante de contable en Cleveland. Entre septiembre y enero cobró 50 dólares. Pagó la pensión y a la lavandera, guardó algo y lo apuntó todo en un cuaderno pequeño.

Diecisiete años después, su compañía había absorbido al menos 21 de las 26 refinerías de la ciudad. Entre un episodio y otro hay contabilidad, privilegios ferroviarios y una sentencia del Tribunal Supremo.

Un puesto de 50 dólares y un cuaderno

La escena viene de Ida Tarbell, la periodista que publicó en 1904 la historia de Standard Oil con un tono nada amistoso hacia su protagonista. Según su relato, el joven consiguió el empleo tras volver una y otra vez a los muelles a pedir trabajo. Lo retrata como un contable admirable: veía todo, olvidaba poco y hablaba menos.

Hacia 1858 o 1859 se asoció para montar un negocio de comisiones, es decir, comprar y vender mercancía de otros a cambio de un porcentaje. Las fuentes tampoco coinciden en cuándo se metió en el petróleo, ni en cuándo se fundó Standard Oil (enero o junio de 1870). Quizá una cifra describa el trámite legal y otra la reorganización de las empresas, pero ninguna fuente lo aclara.

Dónde ahorraba

Lo que sí documenta Tarbell es el método. Rockefeller odiaba el desperdicio y a los intermediarios. Lo que otras refinerías dejaban perder, él lo vendía. La chatarra, al chamarilero. El crudo, comprado directamente en los pozos. Los barriles, fabricados por él mismo. Un biógrafo insiste en la misma obsesión por el detalle, hasta la última tubería.

Febrero de 1872: tres meses

Un competidor, Robert Hanna, refinaba desde 1869. En febrero de 1872, relata Tarbell, Rockefeller le dijo que no podría competir con la Standard y que, si no vendía, acabaría aplastado. Hanna consultó a los ferrocarriles. Le explicaron que la Standard tenía tarifas especiales. Vendió. Había pagado 75.000 dólares por su planta y el tasador de la Standard le reconoció 45.000. Lo cuenta Tarbell, y el propio Hanna lo declaró bajo juramento años después.

Esas tarifas nacían de descuentos que Rockefeller negoció prometiendo a los ferrocarriles 60 vagones de petróleo al día. Con ese arreglo y con presión directa, la Standard pasó de unos 1.500 barriles diarios de capacidad a 10.000 en tres meses, más de una quinta parte de la capacidad de refinación del país.

Cuántos rivales cayeron depende de a quién se pregunte: unas fuentes hablan de 21 de 26 refinerías, otras de 22 de 26. Cambia el total, no la dirección. Casi toda la competencia local desapareció en 1872.

Un pacto secreto con los ferrocarriles que enfureció a los productores, la South Improvement Company, tuvo menos peso del que sugiere su fama. Sus accionistas controlaban menos de una décima parte de lo que se refinaba en el país, y los ferrocarriles acabaron cancelando los contratos tras las protestas.

15 de mayo de 1911: la sentencia

El Departamento de Justicia demandó a Standard Oil en 1906. El 15 de mayo de 1911, el Tribunal Supremo confirmó que la combinación violaba la ley antimonopolio Sherman, que es la norma estadounidense que prohíbe pactar o acaparar para eliminar la competencia, y ordenó su disolución. La empresa se repartió en 34 compañías.

La sentencia es más fina que su fama. Concluyó que la capacidad de organizar y desarrollar el negocio, visible desde el principio, había acabado generando el propósito de excluir a otros. Y fijó la «regla de la razón»: la ley se aplica caso por caso, y lo que se mira es si la restricción es irrazonable.

Mito y realidad

Hay dos mitos opuestos. El primero dice que Rockefeller ganó solo por pisar a los demás. Hasta Tarbell, que no le tenía simpatía, documenta ahorros reales, y el propio Supremo reconoce su talento organizativo.

El segundo dice que todo fue eficiencia. Rockefeller lo defendió así en sus memorias de 1909. La sentencia y el caso Hanna cuentan otra cosa: tarifas especiales, presión y compras por debajo del valor que el vendedor declaraba.

Tarbell escribió para criticar y Rockefeller para defenderse. Conviene leer a ambos, y a la sentencia, que es lo único con valor jurídico.

Qué hacer esta semana

Un cuaderno no hace rico a nadie. Según sus biógrafos, a Rockefeller le obsesionaba conocer y recortar el coste de cada pieza. Puedes hacer lo mismo con tu producto o servicio principal.

  1. Abre una hoja de cálculo.
  2. Apunta, línea a línea, lo que cuesta entregar una sola unidad: materiales, horas propias, comisiones, devoluciones, herramientas.
  3. Busca la partida más grande que nunca habías medido y pregúntate si tienes que pagarla o solo estás acostumbrado a hacerlo.

Antes de copiar a un competidor en precio, comprueba también si el suyo se sostiene por costes o por un privilegio que tú no tienes.

Fuentes

Fuentes citadas

  1. Wikisource (transcripción del libro de Ida M. Tarbell)The History of the Standard Oil Company, vol. 1, cap. 2: The Rise of the Standard Oil Company (se abre en otra pestaña)
  2. Wikisource (transcripción del libro de Ida M. Tarbell)The History of the Standard Oil Company, vol. 1, cap. 3: The Oil War of 1872 (se abre en otra pestaña)
  3. Cornell Law School, Legal Information InstituteStandard Oil Co. of New Jersey v. United States, 221 U.S. 1 (sentencia del Tribunal Supremo) (se abre en otra pestaña)
  4. Library of Congress (This Month in Business History)Standard Oil Established (se abre en otra pestaña)
  5. Case Western Reserve University, Encyclopedia of Cleveland HistoryBP America (entrada sobre Standard Oil Co. of Ohio) (se abre en otra pestaña)
  6. Case Western Reserve University, Encyclopedia of Cleveland HistoryRockefeller, John D. (se abre en otra pestaña)
  7. Supreme Court Historical SocietyStandard Oil Company v. United States (se abre en otra pestaña)
  8. EH.net (Economic History Association)Reseña de Ron Chernow, Titan: The Life of John D. Rockefeller, Sr., por Milton Goldin (se abre en otra pestaña)
  9. Encyclopedia.com (extracto de Random Reminiscences of Men and Events, de J. D. Rockefeller, 1909)Random Reminiscences (se abre en otra pestaña)

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